miércoles, 10 de octubre de 2012


Los recortes y la crisis ponen en peligro la dieta especial de miles de niños con alergias

  Niños celíacos que no pueden tomar gluten
Familia López Montiel, donde María y Daniel (12 y 7 años) son celíacos, como su padre

Muchas familias no pueden pagar alimentos sin gluten o lactosa después de que los precios hayan subido por el incremento del IVA.

 
El recorte de sueldos y becas y el incremento de precios y tasas perjudica a los padres de más de 6.000 niños.

 
Las principales sociedades médicas del país alertan de la situación.

Unos padres desesperados porque no pueden pagar el tratamiento alimenticio que necesita su hijo es una imagen cada vez más frecuente en las consultas de Pediatría de la región, según denuncian desde el Observatorio Pediátrico de Madrid —integrado por las principales sociedades médicas de la comunidad—.

Los medicamentos de otros 300.000 niños con dolencias asmáticas ya no son sufragados por la Seguridad SocialEn una encuesta realizada entre los 1.600 pediatras madrileños que trabajan tanto en hospitales como en Atención Primaria, estos aseguran que "la situación económica de las familias y los recortes indiscriminados en materia sanitaria" se están cebando con los más pequeños, principalmente niños con alergias o intolerancias alimenticias, que solo en la región superan los 6.000.

Se trata de pequeños de hasta 14 años que no pueden comer gluten, tomar lactosa o ingerir determinadas proteínas y necesitan alimentos especiales o complementos farmacológicos. Además, a estos se les suman los 300.000 niños con dolencias asmáticas y cuyos medicamentos específicos se han quedado fuera de la cobertura de la Seguridad Social.

Los bebés son otro de los grupos más afectados por los recortes y la situación económica de las familias. "Los padres te dicen que no pueden comprar la leche maternizada", explica Reyes Hernández, pediatra en la zona sur. Y normalmente —matiza— se trata del primer hijo de una pareja joven y que está en paro. Esta leche, sustituto o complemento de la materna, está indicada hasta los 12 meses, pero "no se les está dando", reconoce.
El IVA, la puntilla

Los pediatras son conscientes de que la última subida del IVA ha supuesto la puntilla para muchas familias, que no pueden comprar lo que les prescriben en la consulta (panes, pasta, arroces, harinas, galletas especiales, leches y yogures vegetales, sojas...). Algo que confirman, por ejemplo, desde la Asociación de Celiacos de Madrid, donde están trabajando por un abaratamiento del IVA aplicado a estos productos de primera necesidad. Además, recuerdan que a los 6.000 niños celiacos que viven en la región hay que sumar un número similar de menores a los que aún no se les habría diagnosticado.

"Era evidente que se iban a producir secuelas derivadas de los recortes sanitarios y de la situación económica, y que estas iban a afectar a los más vulnerables, muchos de ellos niños", explica Marciano Sánchez Bayle, pediatra y portavoz de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP). Una opinión que comparte la asociación de El Defensor del Paciente. "Hay que hacer entender a las Administraciones que estos niños son enfermos y que esas dietas no son por capricho", dicen, y animan "a todas las madres a denunciarlo, porque sus hijos van a tener carencias en el futuro".
"Hacerles los bollos es lo más rentable"

A la espera de que las pruebas confirmen si la madre, Beatriz, tiene también la enfermedad, en este hogar de Getafe hay un adulto y dos niños que no pueden consumir gluten. "Con la subida del IVA, calculamos que la dieta de cada uno de mis hijos nos cuesta 150 euros más al mes que la de un niño de su edad que no tenga problemas con el gluten", explica Jesús, el padre


Tres de los miembros de la familia López Montiel son celíacos, lo que grava la cesta de la compra"Son muchos años y nosotros lo hemos intentado todo. Hacemos nuestro propio pan y también los bollos. En la bollería sí que ahorramos algo y sale rentable. Pero en el caso del pan, no. La harina es muy cara porque la pagamos con un IVA del 10%, no del 4% como el resto de la población".


Jesús es consciente de que él puede renunciar a cosas, pero "¿cómo les niegas a tus hijos un bollo o un bocadillo porque el pan es caro? Además, los bollos que venden para celiacos son muy pequeños comparados con la bollería industrial que se vende para niños sin problemas. Son pequeños y caros, por lo que los hacemos en casa", explica.


Por eso, estos padres están negociando con una cadena de supermercados para lograr "ciertas ventajas y descuentos, como tienen las familias numerosas". Es decir, garantizar la dieta sin gluten que necesitan los niños a un precio más razonable. Si lo logran, tratarán de que llegue al resto de enfermos.
Escasez crónica de pediatras Casi dos años después de la entrada en vigor de la Ley de Libre Elección de médico de familia, enfermera y pediatra, estos últimos siguen sufriendo una "sobrecarga asistencial", según denuncia el Observatorio. Los pediatras lo achacan a los "cupos excesivos y a la falta de suplentes". Además, ahora están asumiendo también a los niños que antes iban a la privada. De los que hay, los más solicitados están en el centro de salud San Fermín (Villaverde) y en el

domingo, 27 de mayo de 2012

Día mundial del celiaco (Cadena SER)



Las asociaciones de afectados piden subvenciones para los alimentos sin gluten que llegan a costar hasta cinco veces más que los normales. Entramos en la casa de una familia en la que tres de sus cuatro miembros son celiacos. Los expertos nos explican los síntomas para detectar esta enfermedad. María Manjavacas/Marcos Granado

DÍA MUNDIAL DE LOS CELÍACOS EN SEVILLA

Reportaje emitido en Giralda TV sobre los celiacos en Sevilla, en el día internacional del celiaco, el 27 de mayo de 2010.




Blog Saber Cocinar - Postres para celiacos


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Sergio Fernández nos da consejos a la hora de preparar postres para personas alérgicas al gluten.



video

Consejos para los padres de niños celiacos


La biopsia pierde fuerza en los diagnósticos de la enfermedad celíaca


Una propuesta europea resta importancia a las biopsias y enfatiza los análisis de anticuerpos y los test genéticossegún un artículo avalado por la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutrición(ESPGHAN) publicado en la revista Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition y que marca nuevas guías para el diagnóstico de la enfermedad celíaca en niños y adolescentes.

La actualización de los criterios diagnósticos era necesaria, ya que las últimas guías databan de 1990. Desde esta fecha, los avances en genética y en los test de anticuerpos específicos para la enfermedad celíaca han evolucionado mucho, por lo que estos reajustes estarían justificados.

Sin embargo, las novedades en el protocolo suponen cambios sustanciales, lo cual no ha estado exento de cierto debate y algunas controversias. La nueva guía de la ESPGHAN aborda los síntomas que manifiestan los pacientes celíacos de un modo en el que no se había hecho hasta el momento.

A día de hoy, sin eliminar de forma global la biopsia como método para diagnosticar la enfermedad celíaca, se combinan varios criterios, atribuyéndose un rol central al análisis de anticuerpos y una mayor relevancia a los test que detectan variantes genéticas de riesgo.

También se considera la posibilidad de diagnosticar la enfermedad sin biopsia en algunas situaciones concretas, como en el caso de niños con síntomas claros y resultados analíticos concluyentes, en quienes el gastroenterólogo pediátrico podría establecer un diagnóstico de enfermedad celíaca sin realizar una biopsia.

Respecto a la sintomatología, al ser muy variable, nunca es suficiente para el diagnóstico. Sin embargo, la nueva guía de la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutrición (ESPGHAN) aborda los síntomas que manifiestan los pacientes de un modo en el que no se había hecho hasta el momento y propone dos protocolos de diagnóstico diferentes, según sean pacientes con síntomas o pacientes asintomáticos, pero que pertenecen a grupos de riesgo.

Hasta ahora, el diagnóstico definitivo previo al nuevo documento se obtenía con la biopsia intestinal, cuando esta se completaba con marcadores serológicos (anticuerpos) positivos que retornan a la normalidad con la dieta sin gluten. La biopsia tenía el papel protagonista, que se apoyaba en las pruebas serológicas y consideraba las genéticas como accesorias.

Los puntos débiles de los nuevos diagnósticos de celiaquía hacen referencia a la menor importancia que se da a las biopsias, que en la mayoría de los casos aportan más seguridad en el diagnóstico y evitan falsos diagnósticos. Según los críticos, basar el diagnóstico en los exámenes es poco fiable; por un lado, porque los análisis de anticuerpos tienen limitaciones metodológicas importantes, ya que hay múltiples test diferentes, con valores de referencia también distintos, lo que dificulta la aplicación de las guías, que se basan en la toma de decisiones en función de estos valores; y por otro lado porque en la actualidad, los test genéticos no están al alcance de todos los laboratorios y, además, ambos no dan resultados exclusivos de la enfermedad celíaca, sino que pueden detectarse niveles parecidos de estos marcadores en otras enfermedades y situaciones.

Como puntos fuertes a favor de los nuevos diagnósticos de celiaquía destaca que los nuevos criterios permiten confirmar el diagnóstico con más rapidez y que suponen menos carga para los pacientes y sus familias. También se ve como una ventaja el hecho de que se recojan todas las posibles situaciones que pueden ocurrir en la consulta, con múltiples soluciones para llegar a un diagnóstico certero. Al final, estas nuevas guías no son de obligado cumplimiento, ni prohíben las biopsias, por lo que los profesionales pueden aprovechar de ellas lo que estimen mejor para llegar a un buen diagnóstico.

jueves, 24 de mayo de 2012

Pizzasana SE TRASLADA AVENIDA DE LOS ANDES


PIZZASANA CIERRAS SUS DOS RESTAURANTES EN MADRID 
SE TRASLADA AVENIDA DE LOS ANDES 
913004252



Día Internacional del Celíaco




El 27 de mayo se celebra el Día Internacional del Celíaco, fecha señalada para reclamar ayudas económicas, un etiquetado veraz de los productos sin gluten y, sobre todo, mayor conciencia sobre una enfermedad muy extendida pero por muchos ignorada.



Productos sin gluten: precios altos y etiquetado engañoso

El 27 de mayo se celebra el Día Internacional del Celíaco, fecha que las diversas asociaciones de afectados aprovechan para intentar concienciar al resto de la sociedad de los problemas que padecen a diario. Entre los más mencionados se encuentra el elevado precio de los productos sin gluten. En tan solo un año, un celíaco gasta en la cesta de la compra hasta 1.500 euros más que un ciudadano que tolere el gluten.

Otro problema es la venta de productos de etiquetado engañoso, en los que "sin gluten" equivale en realidad a una cantidad baja pero inaceptable para un celíaco.


Tratamiento y medidas

El único tratamiento para los celíacos es suprimir completamente el gluten de su dieta: no comer trigo, cebada, centeno y derivados. Esto no es nada fácil en España, donde el 70% de los productos manufacturados que se venden en supermercados contienen gluten.

Las asociaciones de celíacos exigen ayudas económicas como las que ya existen en Navarra, Castilla La Mancha y muchos países europeos. Para hacerse una idea de la desigualdad de precios a la que tienen que hacer frente los celíacos, basta mencionar que un kilo de pasta con gluten cuesta 17,30 euros, frente a los 0,70 del kilo de pasta con gluten. El precio de un kilo de harina sin gluten (12,40 euros) es 30 veces superior al de la harina normal. 
Síntomas del celíaco

El diagnóstico precoz evita las serias complicaciones que puede sufrir un celíaco. Los síntomas cambian con la edad.

En niños:

  • Diarrea crónica
  • Vómitos
  • Retraso en el crecimiento
  • Falta de apetito
  • Distensión abdominal

En adolescentes:

  • Anemia que no responde a los tratamientos
  • Estreñimiento
  • Talla baja
  • Retraso de la primera menstruación

En adultos:

  • Anemia
  • Intestino irritable
  • Estreñimiento
  • Dolores óseos y de las articulaciones
  • Esterilidad

viernes, 6 de abril de 2012

DULCES ARTESANOS - SEVILLA

DULCES ARTESANOS - Tartas sin gluten

Somos una empresa sevillana de pastelería artesana constituida en 1979, en la calle Alonso Mingo, 14 , en el barrio de Bellavista. 41014-Sevilla.

Dulces Artesanos
A partir del año 2000 empezamos la fabricación de tartas sin gluten, en un local independiente situado:

c/ Simún s/n. Sevilla 
Tel. 954628608.

Esta situada en una bocacalle de la Av. de Reina Mercedes, enfrente de la Escuela de Arquitectura.

Donde trabajamos, no hay harina de trigo, ya que solo usamos harina de maíz y fécula de patatas.

Tenemos también una tienda en la calle :

Marques de Luca de Tena, nº 32  Sevilla
Tel. 954 62 67 60 

Enfrente del Hospital Infantil, del Hospital Universitario Virgen del Rocío.

Nuestra clientela se ha informado de nuestra existencia, por el boca a boca,que ha sido, hasta ahora, nuestra mejor y más fiable publicidad.

La Mona de Pascua, también para celíacos

La Pastisseria Marconi de Terrassa reserva una parte de su producción a productos sin gluten, sin lactosa o sin azúcar

Ante la crisis, una de las estrategias para ganar espacio comercial es optar por la especialización. Para la Pastisseria Marconi no ha sido una decisión obligada por las circunstancias, sino una opción tomada años atrás que le ha posicionado como la pastelería de referencia para los celíacos. Y en un periodo clave para el gremio como es la Pascua, el local egarense crea buena parte de sus monas con productos sin gluten.

La pastelería se fundó en 1980, pero no fue hasta el 95 cuando empezaron a especializarse en los productos sin gluten, “un poco por suerte y un poco por azar”, como reconoce su encargada, Marta Castillo. “Teníamos unos clientes con hijos celíacos y encontramos en Figueres unos maestros pasteleros que trabajaban sin gluten. Cuando se retiraron en 2007 nos ofrecieron seguir con su legado y así es como empezamos”, cuenta Castillo. En homenaje a ellos, la Pastisseria Marconi bautizó su nueva línea sin gluten como La Ampurdanesa.

La familia Marconi considera que esta especialización les ha supuesto un valor añadido y así se puede considerar teniendo en cuenta la popularidad, alcanzada tanto en la ciudad como en el exterior. “Tenemos hasta un problema de nombre, porque en la ciudad somos La Marconi de toda la vida, mientras que fuera nos conocen como La Ampurdanesa. Que te pongan el artículo es una gran señal”, bromea Castillo.

La atención a las demandas específicas no solo se centra en los consumidores celíacos, sino que la pastelería ha optado por adaptar sus productos a todo tipo de clientes. Así, ha creado dulces sin lactosa e incluso sin azúcar. Pero, ¿cómo se puede hacer un producto dulce sin azúcar? “Lo substituimos por edulcorantes que aportan el dulzor necesario pero que no afectan a los niveles de azúcar”, aclara Castillo. A pesar de todo este trabajo, la encargada considera que el punto que define a la pastelería es su elaboración tradicional, tanto en los productos clásicos como en los especializados: “El 90% de los procesos son los de toda la vida; trabajos con moldes para hacer pasteles iguales y el obrador cuenta con la maquinaria justa para batir, fermentar y cocer”.

Pasteles convertidos en mona
Para la campana de Pascua de este año, la Pastissería Marconi ha preparado más de 1.000 pasteles y otras 150 piezas de chocolate. Los gustos varían y para adaptarse a los tiempos el establecimiento ha optado por reconvertir los pasteles clásicos en monas. “Nos hemos encontrado con gente a la que no les gustan las monas de fruta o de mantequilla, así que hemos reconvertido pasteles clásicos en este producto, añadiéndoles una decoración más barroca”, cuenta Castillo”.

Lo que no cambian son algunos de los motivos que copan las monas. Tal y como explica la encargada de Marconi, el Barça y todo lo relacionado con el club sigue siendo el tema preferido en las monas de Pascua. Aún así, cada año aparecen novedades y modas que se cuelan en las pastelerías. “Este ha sido el año de las Monster High y la verdad es que nos ha cogido un poco por sorpresa, porque la primera vez que nos las pidieron no sabíamos ni qué eran”, reconoce Castillo. Las sorpresas siempre se pueden dar, pero las pastelerías trabajan con cierta previsión desde la campaña de Navidad, sondeando el mercado a partir de los juguetes más vendidos y las películas infantiles que se estrenan durante el primer trimestre del año.

Lo que no pasa de moda es comprar la mona. La Pascua se celebra desde hace siglos y Castillo considera que así seguirá por mucho que los gustos cambien. “Cada vez gana más terreno la mona sólo de chocolate, pero el pastel aún gusta mucho. La muestra de que se sigue y se seguirá celebrando es que los padres de 30 años que empiezan a tener hijos también vienen a comprarla”.

MI REINO POR UNA TORRIJA



INGREDIENTES

300 grs de Pan de molde sin gluten
11/2 litro de Leche
50 grs de Azúcar
Canela en rama y en polvo
Un trozo de Cáscara de naranja
Limón
Huevo
Aceite para freír



MODO DE PREPARACIÓN



Para comenzar vamos a poner a hervir la Leche, con el Azúcar, la cáscara de Naranja y Limón, y la Canela en rama. Una vez hervida, se empapan bien cada loncha de Pan, se dejan que escurran un poco la Leche y se bañan en huevo batido. Se pone en una sartén con Aceite con otro trocito de cáscara de Naranja, y se calienta.

Una vez caliente, se quita la cáscara de Naranja, y se fríen las lonchas de Pan. Una vez doradas se escurren bien y se les espolvorea con el Azúcar y la Canela en polvo. Se colocan en una fuente un poco profunda, y se les echa encima la Leche que nos ha sobrado, para que estén un poco más jugosas. También se les puede añadir un Caramelo ligero, Vino, o Miel.

HISTORIA

La torrija o torreja aparece ya documentada en el siglo XV, citada por Juan del Encina: «miel y muchos huevos para hacer torrejas», al parecer como plato indicado para la recuperación de parturientas. Las primeras recetas se remontan al Libro de Cozina de Domingo Hernández de Maceras (1607) y Arte de cozina, pastelería, vizcochería y conservería de Francisco Martínez Motiño (1611). La torrija era a comienzos de siglo XX muy habitual en las tabernas de Madrid y se servía con vasos de vino (chatos)



Su asociación a la cuaresma se debe tal vez a la necesidad de aprovechamiento de pan, que, durante el tiempo en que no se podía comer carne, era por ello menos consumido, aunque las familias elaboraban la misma cantidad.

Pastelería sin gluten para celiacos en Madrid


Artediet

Dirección: Villardondiego, 22 - 28032 - Madrid (Madrid)
Teléfono/s: 913.719.525
Página Web: www.artediet.es


La pasteleria Artediet, es una pasteleria tradicional, dedicada EXCLUSIVAMENTE a fabricar productos para celiacos. 
Recuerden que todos los productos son por encargo, llamando el dia antes, puesto que se hacen en el día, y se recogen a partir de las 12.

NO fabrican para otras intolerancias 
(huevo, lactosa etc)

sábado, 17 de marzo de 2012

Manual para una Restauración Sin Gluten


Restauracion sin gluten

Restauración Sin Gluten es el primer manual dirigido a profesionales de la restauración para que puedan atender de una manera correcta las necesidades de los clientes celíacos que acuden a comer a los diferentes establecimientos hosteleros.

La celiaquía es una intolerancia que tienen muchas personas al gluten, una proteína presente en cereales como el trigo, centeno, cebada y probablemente avena, que causa una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes.
Debido a esta intolerancia, a una proteína que está presente en infinidad de elaboraciones, las personas celíacas deben de tener mucho cuidado con lo que ingieren en su dieta diaria, aunque deben de tener una especial precaución en los alimentos que puedan tomar en establecimientos hosteleros.
Por todo esto la Asociación de Celíacos de Cataluña y la Fundación Alicia han publicado  “Restauración Sin Gluten“. Un manual que se ha estructurado de forma práctica y amena, dirige especialmente al colectivo de profesionales de la restauración, para que se convierta en un instrumento de trabajo útil y de fácil consulta a la hora de atender en sus establecimientos a los clientes celíacos.
restauracion sin gluten

Restauración Sin Gluten” está dividido en diferentes apartados con la intención de mostrar toda la información que precisen los responsables de los establecimientos de hostelería para ofrecer menús sin gluten con las máximas garantías de seguridad para los celíacos.
Además de informar sobre la enfermedad celíaca, los cereales que contienen gluten y la legislación existente, “Restauración Sin Gluten” ofrece consejos generales y conceptos básicos sobre platos sin y con gluten; diferentes opciones de identificar la carta de un restaurante para que los celíacos puedan consultar sin problemas; así como la anotación de los menús para celíacos y su posterior comunicación a la cocina.
Restauración Sin Gluten es un manual que ayudará al personal del establecimiento hostelero a saber cómo atender, con total seguridad alimentaria, a las personas celíacas. Un colectivo que lleva luchando muchos años por normalizar su vida en todos los ámbitos, incluido el de poder disfrutar de una comida o cena en un restaurante sin problemas para su salud.
El manual “Restauración sin gluten” se puede conseguir a través de la Fundación Alicia o laAsociación Catalana de Celíacos, de manera totalmente gratuita, en catalán y castellano.
Aunque si lo prefieres, también te puedes descargar este manual sin gluten desde el siguiente enlace:

miércoles, 29 de febrero de 2012

Supermercado El Corte Inglés de Serrano había productos que si llevaban gluten mezclados con los que no lo llevaban


Como he podido comprobar personalmente, en el Supermercado de El Corte Inglés de Serrano en Madrid, hay una sección dedicada a productos para celiacos.


Son dos muebles donde en los carteles de los mismos indica que es SIN GLUTEN. 

Pido a dicho supermercado y a los celiacos que compren en el mismo el máximo cuidado al adquirir esos productos pues he podido comprobar había productos que si llevaban gluten mezclados con los que no lo llevaban. Incluso había levadura normal para harina de trigo.

Esto pasa por que en dicho supermercado no hay un cuidado para retirar los productos peligrosos.

En un peligro que estas cosas pasen, porque pueden producir graves consecuencias para los celiacos.

PEDIMOS MAS ATENCIÓN Y CUIDADO 

viernes, 24 de febrero de 2012

Proyecto pionero para que haya restaurantes sin gluten Sevilla

La Asociación Provincial de Celíacos de Sevilla (Asprocese) presentó ayer, en el marco de la III Feria de la Gastronomía y la Artesanía de Sevilla y La Asociación Provincial de Celíacos de Sevilla (Asprocese) presentó ayer, en el marco de la III Feria de la Gastronomía y la Artesanía de Sevilla y su provincia, celebrada en el patio de la Diputación Provincial, el programa pionero «Sevilla sin gluten», un proyecto «integral y multidisciplinar» con el que empresas de restauración de Sevilla y su provincia entrarán en «el primer sistema de homologaciones a nivel nacional» que permitirá al colectivo celíaco identificar «establecimientos seguros, libres de gluten».

Según explicó el presidente de Asprocese, Diego Serrano, la homologación de dichos establecimientos incluye « auditorias y controles analíticos de laboratorio, la formación continua de la plantilla profesional de estas empresas, la adecuación de sus infraestructuras y un completo asesoramiento y seguimiento por parte de Asprocese».

Con esta iniciativa, esta asociación pretende, en palabras de Serrano, «aglutinar un compromiso serio entre empresarios del sector de la restauración para que el colectivo celíaco pueda convivir junto al resto de ciudadanos con las máximas garantías de calidad alimentaria fuera de su entorno habitual».

Necesidad de salud pública

Por su parte, el vicepresidente de Asprocese y coordinador del programa «Sevilla sin gluten», Miguel Crespo, subrayó que el objeto de esta iniciativa «viene a dar respuesta a una necesidad de salud pública», ya que, según remarcó, el colectivo celíaco «necesita disponer de los mismos derechos constitucionales que cualquier ciudadano». En este sentido, este programa se dirige también a catering escolares para cubrir igualmente las necesidades del alumno celíaco.

El proyecto comenzó hace dos años dirigido a empresas de catering, hoteles, bares y restaurantes y hasta ahora han concluido el proceso de homologación el parque temático Isla Mágica, Dulces Artesanos, Mediterránea de Guisos, el Gran Casino Aljarafe. celebrada en el patio de la Diputación Provincial, el programa pionero «Sevilla sin gluten», un proyecto «integral y multidisciplinar» con el que empresas de restauración de Sevilla y su provincia entrarán en «el primer sistema de homologaciones a nivel nacional» que permitirá al colectivo celíaco identificar «establecimientos seguros, libres de gluten». 

Según explicó el presidente de Asprocese, Diego Serrano, la homologación de dichos establecimientos incluye « auditorias y controles analíticos de laboratorio, la formación continua de la plantilla profesional de estas empresas, la adecuación de sus infraestructuras y un completo asesoramiento y seguimiento por parte de Asprocese».

Con esta iniciativa, esta asociación pretende, en palabras de Serrano, «aglutinar un compromiso serio entre empresarios del sector de la restauración para que el colectivo celíaco pueda convivir junto al resto de ciudadanos con las máximas garantías de calidad alimentaria fuera de su entorno habitual».

Necesidad de salud pública

Por su parte, el vicepresidente de Asprocese y coordinador del programa «Sevilla sin gluten», Miguel Crespo, subrayó que el objeto de esta iniciativa «viene a dar respuesta a una necesidad de salud pública», ya que, según remarcó, el colectivo celíaco «necesita disponer de los mismos derechos constitucionales que cualquier ciudadano». En este sentido, este programa se dirige también a catering escolares para cubrir igualmente las necesidades del alumno celíaco.

El proyecto comenzó hace dos años dirigido a empresas de catering, hoteles, bares y restaurantes y hasta ahora han concluido el proceso de homologación el parque temático Isla Mágica, Dulces Artesanos, Mediterránea de Guisos, el Gran Casino Aljarafe y Alsolito Posto.

Unos 16.000 canarios desconocen que son celíacos

Unos 16.000 canarios desconocen que son celíacos, una enfermedad que implica una intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y avena

EFE/ ANA SANTANA Se da en personas predispuestas genéticamente y puede producir retraso del desarrollo y pubertad, además de anemia por falta de hierro.

Estos datos han sido facilitados a Efe por la Asociación Celíaca de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife (ACET), que precisa que uno de cada 150 niños padece esta enfermedad, que también afecta a adultos y puede aparecer en cualquier edad.

En Canarias, aunque no existe un censo oficial, se estima que la padece el 0.7-1 por ciento de la población, aunque sólo hay diagnosticados 2.000 enfermos entre las dos provincias, y es dos veces más frecuente en la población femenina.

Estos datos indican que en las islas hay 16.000 personas que padecen la enfermedad sin ser conscientes de ello, pues el tiempo de espera promedio en adultos para ser diagnosticados -no por necesitar pruebas muy difíciles o caras sino por no sospecharlo- es de 8 años.

Esta intolerancia se presenta de distintas formas y en la enfermedad celíaca clásica predominan los síntomas digestivos, aparece especialmente en niños menores de 2 años y en adultos entre los 30 y los 40 años.

En la presentación atípica pueden producirse síntomas muy distintos, como retraso del crecimiento, lesiones en la boca, osteoporosis (huesos débiles) y diarreas, entre otros, lo que dificulta y retrasa el diagnóstico.

El único tratamiento para esta intolerancia es una dieta estricta libre de gluten y por tanto se deben eliminar todos aquellos alimentos que contengan esta proteína, ya sea porque incluyan en sus ingredientes cereales con gluten o derivados de estos cereales (almidones, féculas) o bien por haber sido añadido como antioxidante o vehiculizante de aromas o conservante, como ocurre en muchos de los alimentos manufacturados.

A esto hay que añadir los productos que no incluyen el gluten entre sus ingredientes pero que sí aparece en el producto final debido a la "contaminación cruzada", lo que ocurre de forma muy frecuente cuando en la misma factoría se mezclan cadenas de producción de distintos alimentos, como gofio de trigo y gofio de millo, por ejemplo.

Dado que todavía no existen una normativa ni europea ni española que exija etiquetar de forma clara y real el contenido de gluten de los productos, la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE) edita un libro cada año, que se actualiza por internet cuando es necesario, con un listado exhaustivo de los alimentos sin gluten.

Esto es necesario porque actualmente sólo entre el 20 y el 25 por ciento de los alimentos que se exponen en las estanterías de las tiendas de alimentación están libres de gluten.

Además, existen productos específicos en cuya naturaleza entra el gluten y que pueden ser sustituidos por alternativas válidas para que los celíacos puedan degustar alimentos comopan, galletas y pizza.

Entre las funciones de la ACET están la de impartir formación continua y captar socios colaboradores, que incluyen restaurantes, hoteles o cualquier otro establecimiento que sepa o quiera saber qué alimentos se pueden ofrecer y de qué forma para evitar contaminaciones cruzadas.

Otro objetivo importante es ofrecer a sus asociados recetarios y elaboraciones seguras de dietas sin gluten a través de talleres y seminarios.

Un proyecto muy interesante, y ya realizado en parte, es al análisis de productos alimentarios canarios de gran raigambre popular.

Se está procediendo a analizar estos alimentos para comprobar la cantidad de gluten presente en ellos ya que la cultura culinaria de las ricas es rica en productos y platos que por naturaleza deberían estar exentos de gluten.

El reto es elaborarlos industrialmente con seguridad y garantías y comprobarlo mediante análisis efectuados en laboratorios acreditados, actualmente sólo en la Península.

Una cuestión muy importante es el sobrecoste que suponen los productos específicos, que se calcula en 1.700 euros al año por celíaco, y la ACET ha contactado con diversos departamentos del Gobierno de Canarias para obtener ayudas directas o indirectas para los enfermos celíacos, teniendo en cuenta la asociación familiar con la que aparece esta enfermedad, por lo que no es infrecuente que haya más de un miembro familiar afectado, con lo que supone para la cesta de la compra.

De momento, lo que se ha logrado es una ayuda indirecta al haberse suprimido un impuesto de entrada que antes existía a los productos específicos para celíacos que entraban por los puertos canarios.

Las actividades de ACET se realizan por personal voluntario, ya que sólo se sostiene a través de las cuotas de los enfermos, puesto que actualmente la asociación carece de ningún tipo de ayuda pública.

martes, 21 de febrero de 2012

La tolerancia a la lactosa en África indica una reciente evolución de la especie humana


Se ha detectado un ejemplo reciente de evolución humana entre los pueblos de África oriental. Se trata de la capacidad para digerir la leche en la vida adulta, conferida por cambios genéticos que se produjeron hace sólo 3.000 años, según ha descubierto un equipo de genetistas. El hallazgo es un sorprendente ejemplo de una práctica cultural -la cría de ganado lechero- que se introduce en el genoma humano. También parece ser uno de los primeros casos de evolución humana convergente documentado en el nivel genético. La evolución convergente hace referencia a dos o más poblaciones que adquieren un mismo rasgo de manera independiente.
Durante casi toda la historia humana, la capacidad para digerir la lactosa, el principal azúcar de la leche, ha quedado inutilizada después del destete, ya que la enzima lactasa que disgrega el azúcar ya no es necesaria. Pero cuando se domesticó ganado por primera vez hace 9.000 años y la gente empezó a consumir su leche y su carne, la selección natural habría favorecido a cualquiera que presentara una mutación que mantuviese activado el gen de la lactasa.


La gente con un gen de la lactasa activo no tiene problemas para digerir la leche

Se sabe que esa mutación surgió entre uno de los primeros pueblos ganaderos, la cultura de las jarras embudiformes, que afloró hace unos 5.000 o 6.000 años en la Europa central y del norte. La gente con un gen de la lactasa continuamente activo no tiene problemas para digerir la leche y se dice que tolera la lactosa. Casi todos los holandeses y un 99% de los suecos toleran la lactosa, pero la mutación se vuelve progresivamente menos común en los europeos que viven a una distancia cada vez mayor de la antigua región de la cultura de las jarras embudiformes.

Los genetistas se preguntaban si la mutación de la tolerancia a la lactosa en los europeos, identificada en 2002, había aparecido entre los pueblos pastores de otros lugares. Pero parecía estar ausente en buena parte de África, aunque los pueblos pastores generalmente presentan cierto grado de tolerancia.

Ahora, un equipo de investigación encabezado por Sarah Tishkoff, de la Universidad de Maryland, ha resuelto casi todo el rompecabezas. Tras realizar ensayos sobre la tolerancia a la lactosa y la configuración genética en 43 grupos étnicos de África oriental, Tishkoff y sus compañeros han hallado tres nuevas mutaciones, cada una independiente con respecto a las demás y a la mutación europea, que mantienen activado el gen de la lactasa de forma permanente.

La principal mutación, encontrada entre los grupos étnicos de habla nilo-sahariana de Kenia y Tanzania, se produjo de 2.700 a 6.800 años atrás, según cálculos genéticos que revela Tishkoff en la revista Nature Genetics. Esto coincide con las pruebas arqueológicas que indican que los pueblos pastores del norte llegaron a Kenia hace unos 4.500 años, y al sur de Kenia y a Tanzania hace 3.300 años.

Se encontraron dos mutaciones más, entre los beja del noreste de Sudán y en tribus de la misma familia lingüística, el afroasiático, al norte de Kenia.

Las pruebas genéticas demuestran que las mutaciones conferían una enorme ventaja selectiva a sus propietarios, lo cual les permitía dejar un número de descendientes 10 veces superior al de la gente sin esas mutaciones. Las mutaciones han originado "una de las características genéticas de selección natural más sólidas observadas hasta la fecha en seres humanos", escriben los investigadores.

La ventaja de supervivencia quizá era tan poderosa porque los que tenían las mutaciones no sólo adquirían una energía adicional de la lactosa, sino que, en situaciones de sequía, se beneficiarían del agua que contiene la leche.

Diane Gifford-González, arqueóloga de la Universidad de California, Santa Cruz, dice que los nuevos hallazgos "demuestran la velocidad con la que una mutación genética puede verse favorecida en condiciones de fuerte selección natural, lo cual apunta al posible ritmo del cambio evolutivo en los humanos". Los datos genéticos encajan bien, añade, con las pruebas arqueológicas y lingüísticas sobre la propagación del pastoreo en África.

Jonathan Pritchard, genetista estadístico de la Universidad de Chicago y coautor del artículo, afirma que hay numerosos indicios de selección natural en el genoma humano, pero que suele ser complicado saber para qué se está eligiendo. En este caso, Tishkoff ha definido la fuerza impulsora.

Las mutaciones detectadas por Tishkoff no están en el mismo gen de la lactasa, sino en una región cercana del ADN que controla la activación del gen.

Fuente: http://elpais.com/diario/2006/12/27/futuro/1167174004_850215.html

© The New York Times.

Cómo digerir la leche: una cuestión de evolución

Existe una división grande entre los hombres que viven en la tierra. Una división invisible, pero que afecta de manera profunda la vida de la gente. Esta división, mal entendida por muchos, ha creado, y todavía está creando, un inmenso malestar e inclusive muertes... Y todo esto a causa de una substancia blanca, líquida, que para una parte de la población humana es un alimento clave, y para los demás, un veneno. Este líquido no es nada más, ni nada menos, que la leche. 

Puede parecer extraño para quienes viven en (el norte de) Europa o Norteamérica, pero a nivel mundial una mayoría de los adultos no puede digerir la leche fresca. La lecha les puede causar flatulencia, vómito, calambres intestinales y hasta diarrea. Los bebés sí tienen prácticamente todos la capacidad de digerir la leche, la cual es su primer alimento, y así también los mamíferos recién nacidos, pero los adultos generalmente pierden esta capacidad, con la notable excepción de ciertas poblaciones humanas. Veamos qué está pasando.
Lactosa y lactasa

El compuesto químico que causa los problemas en la digestión de la leche, es la lactosa, el principal carbohidrato (azúcar) en la leche de los mamíferos. La leche materna humana consiste por aproximadamente 7% (en volumen) de lactosa. La leche de otros mamíferos contiene generalmente un poco menos lactosa: típicamente alrededor de 4-5%. La lactosa es una importante fuente de energía (conjuntamente con la grasa en la misma leche) para los recién nacidos. La lactosa es un disacárido, o sea un azúcar doble, compuesto por dos azúcares simples: glucosa y galactosa. El intestino de los mamíferos es perfectamente capaz de absorber la glucosa y la galactosa, y así aprovechar de esta fuente de energía. La combinación de los dos, o sea la lactosa, sin embargo, no lo puede absorber: la membrana del intestino no es capaz de dejar pasar esta molécula más grande[i]. 

Para que la lactosa pueda ser absorbida, los mamíferos recién nacidos disponen de una enzima denominada lactasa, cuyo nombre ya indica que actúa sobre la lactosa. La lactasa permite la conversión de la lactosa en sus componentes glucosa y galactosa. Sin la presencia de lactasa, el cuerpo no es capaz de procesar la lactosa, y cualquier molécula de lactosa que entre en el intestino pasa sin cambios al colon, donde bacterias la convierten en gases (incluyendo dióxido de carbono e hidrógeno) y ácidos, que causan las molestias arriba descritas: flatulencia, diarrea etcétera[ii]. 

En todos los mamíferos el cuerpo pierde, después de la infancia, la capacidad de producir lactasa, de manera que ya no es capaz de digerir lactosa (esta condición se llama “intolerancia a la lactosa”). ¿Todos los mamíferos? No, una pequeña proporción de humanos mantuvo la capacidad de producir lactasa, o sea persistencia de lactasa. ¿Qué les pasó? 

Una simple mutación genética 

Desde el punto de vista genético, lo que les pasó a las personas adultas que ostentan persistencia de lactasa, es que su material genético contiene alguna mutación en el gen que es responsable para la regulación de la elaboración de la lactasa, de manera que no funciona el interruptor genético que debería apagar la producción de lactasa. Este interruptor se mantiene en posición de “encendido”, digamos. Se han identificado varias variantes genéticas (alelos) que resultan en esto; la más estudiada es una variante causada por una simple mutación de C a T en el gen MCM6, ubicado cerca del gen que codifica la lactasa[iii]. A nivel mundial, sólo una minoría de la población humana tiene una variante de este género. En ciertas regiones, sin embargo, la tienen casi todos. Mientras que en la China, menos de 20% de la población tolera la lactosa y en el caso de ciertos pueblos africanos (tales como los Bantúes, Bosquimanos, Yoruba), menos del 10%, en el norte de Europa más del 90% la tolera y, por ejemplo, en España un 85%[iv]. 

Además de la variación actual de la tolerancia a la lactasa, se ha podido estudiar el material genético de restos humanos de épocas pasadas. Se determinó que en el norte de Europa la tolerancia a la lactosa es de fecha relativamente reciente: si ahora la gran mayoría de los suecos tienen la variante genética en el gen MCM6 arriba mencionada, ninguno de 14 individuos del Neolítico Medio (2600-2000 años AdC) de la isla sueca de Gotland la tenían[v]. En Europa central y oriental, ninguno de ocho individuos que vivían entre 5840 y 5000 años AdC tenía la variante[vi]. Al parecer, la actual tolerancia a la lactosa es de fecha relativamente reciente: en pocos miles de años, una variante genética apareció en un individuo y se propagó tan rápidamente que una mayoría de la población humana en Europa la tiene. 

Gracias a los avances en la genética se ha podido determinar cuándo pudo haber empezado a propagarse la variante genética en cuestión. Un estudio de microsatélites (secuencias repetitivas dentro del ADN) relacionados a esta variante reveló que la propagación de la misma probablemente ocurrió hace entre 12.500 y 7500 años; la mutación en sí se dio antes, pero empezó a extenderse en la población sólo durante el intervalo indicado[vii]. 

Además fue posible modelar cuándo apareció la variante en cuestión, y dónde. Parece que la variante empezó a propagarse hace unos 7500 años, en una región entre los Balcanes y Europa central. La población en esta parte de Europa fue la primera en volverse (en su mayoría) tolerante a la lactosa. Después siguió la población en otras partes de Europa, incluyendo el norte. Esta expansión de la tolerancia a la lactosa se debió al parecer a una expansión demográfica, o sea que ocurrió una migración de los portadores de la variante genética desde los Balcanes hacia el norte, donde reemplazaron a (y se mezclaron con) la población original, que no era tolerante a la lactosa[viii]. 

Obviamente la variante genética dió a sus portadores una ventaja tan grande que por selección natural (o sea, teniendo más hijos que los no portadores de la variante) se multiplicaron más que los que no tenían la variante. Y la población, una vez dominada por individuos tolerantes a la lactosa, tuvo una ventaja en comparación con poblaciones carentes de esta tolerancia. ¿Cuál era, entonces, la razón de esta ventaja? 

Sociedades lecheras 

Resulta que las poblaciones con una alta tolerancia a la lactosa se caracterizan por tener una importante producción láctea. Algunas son pastorales, otras agrícolas, pero tienen en común la presencia de ganado – sean ovejas, vacas, renos, búfalos, caballos o camellos – con una producción de leche de utilidad para el hombre. Las sociedades con baja tolerancia a la lactosa son aquellas que bien sea no tienen ganado, bien sea lo tienen pero para la producción de carne, no de leche. En el caso de la prehistoria europea, los individuos cuyos restos mostraron la ausencia de la variante, pertenecían a una población de cazadores-recolectores, los cuales no tienen ganado. 




El lugar donde se piensa que puede haber originado la variante genética que permitió la tolerancia a la lactosa, ubicado entre los Balcanes y Centro-Europa, es también la cuna de una importante cultura de la prehistoria europea: la cultura de la cerámica de bandas (en alemán: Linearbandkeramik, LBK). Esta cultura debe su nombre a los objetos cerámicos que producía: tazas, cuencos, vasijas y jarras de confección sencilla, sin asas, decoradas con líneas curvas y rectas incisas en bandas (ver figura). La LBK, datada a entre 5400 y 4900 años AdC, es considerada la primera cultura neolítica en Europa, o sea, la primera cultura agrícola. Aparte de cultivar ciertos tipos de granos y leguminosas, importaron desde el Oriente Cercano los primeros animales domésticos, tales como ganado bovino, ovejas y cabras[ix]. 

No es de extrañarse, entonces, que los individuos de la LBK hayan sido los primeros, en Europa por lo menos, a desarrollar tolerancia a la lactosa. Esta debe haberles proporcionado unas importantes ventajas. No se sabe con seguridad cuáles pueden haber sido, pero se están barajando varias hipótesis que suenan creíbles[x]: 


La leche era (y es) un alimento rico en calorías y proteínas, que enriquece de manera imporante a la dieta. 

· La leche, siendo una fuente importante no sólo de calcio sino también de viamina D (que el cuerpo requiere para poder absorber el calcio), es un alimento clave para el crecimiento, especialmente en los países nórdicos donde, durante buena parte del año, no hay suficiente luz para que la piel pueda sintetizar la cantidad de vitamina D que necesita el cuerpo. (Esta hipótesis suena muy razonable, pero no ha sido posible probarla. 

· La leche está disponible durante todo el año, a diferencia de aquellos alimentos (por ejemplo granos, frutos y hortalizas) que sólo se encuentran por temporadas. 

· La leche fresca se puede beber con más seguridad que el agua de superficie, la que puede estar contaminada. 

Es de suponer que una combinación de estos factores les dió a las personas tolerantes a la lactosa una importante ventaja ante los que no lo eran. Por un lado, les permitió vivir más tiempo y en mejor salud, de manera que podían tener más hijos, y por otro, los hijos eran más sanos y mejor nutridos, de manera que la tasa de mortalidad infantil era relativamente baja. Por ende, la proporción de personas tolerantes a la lactosa en la población pudo aumentar rápidamente, en pocas generaciones. 

Esto es un buen ejemplo de selección natural positiva: o sea, una mutación genética da origen a un rasgo (en este caso la tolerancia a la lactosa) que le proporciona al individuo portador de la mutación una ventaja tal que sus descendientes se multiplican más rápidamente que los de los individuos no portadores de la mutación. En la genética actual, se está considerando que muchos cambios genéticos no se deben a selección natural positiva, sino más bien a procesos aleatorios, o sea al azar. Sin embargo, en el caso de la tolerancia a la lactosa los genes involucrados tienen todas las características de selección natural positiva[xi]. 


Coevolución 

Ahora viene la pregunta de la gallina y el huevo: ¿qué apareció primero: la tolerancia a la lactosa o la producción de leche? Son dos las posibilidades. La primera es que la tolerancia a la lactosa apareció y se expandió en poblaciones que ya eran lecheras, y que justamente se pudo propagar gracias a las ventajas que la tolerancia a la lactosa proporciona a los individuos; esta hipótesis se llama la “histórico-cultural”. La otra hipótesis, llamada la de la “causa inversa”, dice que fue la aparición de esta tolerancia lo que permitió a sus portadores dedicarse a la ganadería lechera. La observación que los primeros pueblos ganaderos en Europa no eran tolerantes a la lactosa, sin embargo, indica que la primera hipótesis, la histórico-cultural, parece ser la correcta: primero se introdujo la ganadería – un fenómeno cultural –, y sólo después empezó a desarrollarse la tolerancia a la lactosa[xii]. 

Esta conclusión nos hace obviamente preguntar qué hacían los primeros ganaderos, que todavía no eran tolerantes a la lactosa, con la leche. Bueno, la aprovecharon, pero no en su forma original, sino procesada: en la forma de queso, yogur etcétera. Procesada, la leche es mucho más digerible, aun para los que no toleran la lactosa. De hecho, restos de lácteos en recipientes de cerámica provenientes de las primeras sociedades ganaderas muestran que comúnmente se procesaba la leche – por un lado, para poder ser conservada más tiempo, pero por otro, para evitar reacciones de intolerancia[xiii]. 

Cabe destacar que las sociedades lecheras consideraron el consumo de leche por adultos como algo positivo, no solamente como un mal necesario. Durham[xiv] (abajo más acerca de él) muestra como en los mitos de dos antiguas sociedades lecheras, la nórdica y celta, tanto dioses como héroes comúnmente beben leche, mientras que en dos sociedades orientales antiguas, la iraní y la india, los mitos no hacen ninguna referencia a la leche. Esto refleja la relevancia cultural de la leche en las culturas lecheras. 

Obviamente, el desarrollo de la tolerancia a la lactosa debe mucho a la aparición de la ganadería (evolución cultural): sin la ganadería lechera, la tolerancia a la lactosa nunca se hubiera propagado tanto como lo ha hecho. Esta relación entre la evolución biológica y la evolución cultural (la ganadería) ha sido llamada coevolución por el antropólogo estadounidense William Durham, referiéndose a una interacción entre evolución biológica (por selección natural) y evolución cultural (por selección cultural). Este fenómeno, limitado – que sepamos – al género humano, permite una adaptación rápida al entorno, ya que los genes y la cultura cooperan en la evolución humana[xv]. 

Implicaciones y aplicaciones 

El caso de la tolerancia a la lactosa nos ha enseñado unas cuantas cosas, entre las cuales deseo resaltar las siguientes: 

· Primero, este es un buen ejemplo de coevolución genética y cultural. Condiciones culturales a veces propician la propagación en una población de mutaciones genéticas que resultan en una mejor adaptación. Hay otros ejemplos de coevolución, de los cuales tengo previsto hablar en un futuro no tan lejano. 

· Segundo, la tolerancia a la lactosa es un ejemplo claro de selección natural positiva. También existe la selección natural negativa (la desaparición de mutaciones que dan origen a un rasgo que reduce la capacidad de un individuo para procrearse) y la neutra (mutaciones que, cada una por separado, no influyen en la adaptación de un individuo, pero que, tomadas en su conjunto, sí pueden influirla). Además de la selección natural, hay evolución por “genetic drift”, o sea al azar. Este último tipo de evolución parece estar de moda últimamente, en el sentido que se considera ahora una mayor causa de evolución. Sin embargo, hay algunos ejemplos contundentes, entre los cuales la tolerancia a la lactosa, de que la selección natural positiva es un mecanismo importante para la evolución. 

· Tercero, este es un ejemplo de evolución reciente. No se ha parado la evolución biológica humana: sigue en acción, aunque ahora en conjunto con la evolución cultural. 



Conclusión 

Así concluye este relato de la (in)tolerancia a la lactosa – un breve recorrido por el mundo de la salud, la genética, la cultura y la arqueología. No todos son tolerantes a la lactosa, y es importante no obligar beber leche a los que no la pueden digerir. Por eso hay médicos que aconsejan a los adultos beber (¿o comer?) yogur en lugar de leche, ya que el yogur es más digerible. Otra implicación importante es la siguiente: no es verdad que todos los gatos beben leche. No intentéis darle leche a un gato adulto. Los gatos, así como los demás mamíferos adultos aparte del hombre, no toleran la lactosa. 




[ii] Ver por ejemplo: http://es.wikipedia.org/wiki/Lactasa, y Heyman, M.B., for the Committee on Nutrition, 2006. Lactose intolerance in infants, children, and adolescents. Pediatrics, 118, 1279-1286. Disponible en: http://www.pediatrics.org/cgi/content/full/118/3/1279

[iii] Los científicos llaman esta variante el alelo –13 ,910*T. Enattah, N.S., Sahi, T., Savilahti, E., Terwilliger, J.D., Peltonen, L. y Järvelä, I., 2002. Identification of a variant associated with adult-type hypolactasia. Nature Genetics, 30, 233-237. 

[iv] Itan, Y., Jones, B.L., Ingram, C.J.E., Swallow, D.M. y Thomas, M., 2010. A worldwide correlation of lactase persistence phenotype and genotypes. BMC Evolutionary Biology, 10, 36. Disponible en: www.biomedcentral.com. Durham, W.H., 1991. Coevolution. Genes, culture and human diversity; Capítulo 5. Stanford University Press. 

[v] Malmström, H., Linderholm, A., Lidén, K., Storå, J., Molnar, P., Holmlund, G., Jakobsson, M. y Götherström, A., 2010. High frequency of lactose intolerance in a prehistoric hunter-gatherer population in northern Europe. BMC Evolutionary Biology, 10, 89. Disponible en: www.biomedcentral.com

[vi] Burger, J., Kirchner, M., Bramanti, B., Haak, W. y Thomas, M.G., 2007. Absence of the lactase-persistence-associated allele in early Neolithic Europeans. Proceedings of the National Academy of Sciences, 104 (10), 3736-3741. Disponible en: www.pnas.org

[vii] Coelho, M., Luiselli, D., Bertorelle, G., Lopes, A.I., Seixas, S., Destro-Bisol, G. y Rocha, J., 2005. Microsatellite variation and evolution of human lactase persistence. Human Genetics, 117, 329-339. 

[viii] Itan, Y., Powell, A., Beaumont, M.A., Burger, J. y Thomas, M.G., 2009. The origins of lactase persistence in Europe. PLoS Computational Biology, 5, 8, e1000491. Disponible en: www.ploscompbiol.org


[x] Itan y otros, 2009 (ver nota 8). 

[xi] Coelho y otros, 2005 (ver nota 7). Bersaglieri, T. y otros, 2004. Genetic signatures of strong recent positive selection at the lactase gene. American Journal of Human Genetics, 74, 1111-1120. 

[xii] Burger y otros, 2007 (ver nota 6). 

[xiii] Evershed, R.P. y otros, 2008. Earliest date for milk use in the Near East and southeastern Europe linked to cattle herding. Nature, 455, 528-531. 

[xiv] Durham, 1991 (ver nota 4). 

[xv] Durham, 1991, pág. 37-41 (ver nota 4). Cabe destacar que la cultura no siempre conlleva a una mejor adaptación. Ciertas prácticas culturales, por ejemplo el canibalismo, pueden reducir la adaptación en lugar de mejorarla.


Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/02/20/actualidad/1329759784_191404.html